martes, 9 de marzo de 2010

Óscar Arnulfo Romero


Hola a todos quiero rehabilitar esta página tratando que pueda renovarla con artículos que vamos viendo en páginas diversas y de algunos de nosotros que queramos publicar para compartir. Bueno simplemente quiero comenzar recordando al Monseñor Romero creo que mucho no debe saber de el y otros pocos o lo que puede haber comentado a los que me rodean jajaja. Bueno el 24 de Marzo se cumple 30 años de su Martirio simplemente le dejo una mini bibliografía y iré subiendo cosas sobre el o pequeños párrafos de sus escrito. Bueno espero que les guste y que esto siga funcionando a full.


Óscar Arnulfo Romero

24 de Marzo de 1980

El Salvador




«San Romero de América», arzobispo de San Salvador, El Salvador, profeta y mártir. Oscar Arnulfo Romero nación el día de la asunción de la Virgen María, el 15 de agosto de 1917, en Ciudad Barrios de El Salvador.

Óscar era el segundo de siete hermanos, pertenecientes a una familia de origen humilde. En su infancia destacó por un carácter tímido y reservado, su amor por lo sencillo y lo sagrado y su enorme interés por las comunicaciones, afición que conservó durante toda su vida.

A los 25 años fue ordenado sacerdote. Continuó estudiando en Roma para completar su tesis, hasta ser sorprendido por la II Guerra Mundial, motivo por el cual regresó a El Salvador. Su primera parroquia fue en San Miguel donde realizó su labor pastoral durante más de 20 años. Allí Oscar fue muy querido. Su don natural para la oratoria, junto con su capacidad de interpretar el sentir de su pueblo y enmarcarlo en el potencial de vida que la fe provee, convirtieron sus homilías y predicaciones en uno de los acontecimientos más importantes para los feligreses. Durante este tiempo impulsó numerosos movimientos apostólicos y gran cantidad de obras sociales.

En 1970, la Iglesia lo llamó a proseguir su camino pastoral elevándolo al ministerio episcopal como Obispo Auxiliar de San Salvador, que tenía al ilustre Mons. Luis Chávez y González como Arzobispo y como Auxiliar a Mons. Arturo Rivera Damas. Con ellos compartiría su desafío pastoral y en el día de su ordenación episcopal dejaría claro el lema de toda su vida: "Sentir con la Iglesia".

Esos años como Auxiliar fueron muy difíciles para Monseñor Romero. Como Auxiliar, fue nombrado director de semanario Orientación , el cual se convirtió en uno de sus más grandes fracasos debido a su característica de mal administrador. Luego de muchos conflictos en la Arquidiócesis, la sede vacante de la Diócesis de Santiago de María fue su nuevo camino.

El 15 de octubre de 1974 se le nombró Obispo de esa Diócesis.

En el país la situación social, política y económica era grave y para la Iglesia el conflicto era evidente: sacerdotes expulsados, secuestrados, campañas difamatorias contra el Arzobispo y su Auxiliar y muchos sacerdotes fueron acusados de comunistas. La Iglesia comenzó a ser perseguida por defender los derechos humanos, pero sumado a ello existía una división jerárquica lo que complicó más la situación a nivel a eclesial.

En medio de ese ambiente de injusticia, violencia y temor, Monseñor Romero fue nombrado Arzobispo de San Salvador el 3 de febrero de 1977. Su nombramiento sorprendió a muchos. Se había nombrado arzobispo no al auxiliar del arzobispo, sino al amigo del presidente Molina, al amigo de los cafetaleros, al que había criticado y despreciado la pastoral de la archidiócesis, etc. Comentarios de este estilo corrían entre el clero y los laicos comprometidos en la pastoral. En cambio, las esferas gubernamentales y militares del país, así como las esferas del poder económico, se alegraban mucho del nombramiento, ya que ante la violencia desatada en El Salvador, Monseñor había adoptado más una actitud de resignación que de denuncia.

Sin embargo el 12 de marzo del mimo año, se produce la muerte que provocó la unión del clero en torno al arzobispo, la del padre Rutilio Grande. Un sacerdote consciente, activo y sobre todo comprometido con su fe. Frente al cadáver del padre Rutilio, en el vigésimo día de su arzobispado, Mons. Romero sintió el llamado de Cristo para vencer su natural timidez humana, una maduración lenta y progresiva había llegado a su punto y con motivo de este asesinato sin precedentes, decidió celebrar una misa única el 20 de marzo lo cual fue el primer signo de conflicto con los poderes del país, la jerarquía eclesiástica salvadoreña y algunos dicasterios de Roma, pero a la vez significó el principio y el signo visible de la unión con su clero, su pueblo y su fe en el Dios de la vida.

Las oficinas del Arzobispado siempre estaban llenas de personas de toda clase que esperaban conversar con Monseñor: ricos, campesinos, jóvenes militares, protestantes, estudiantes, ideólogos, etc.

En el transcurso de su ministerio Arzobispal, Mons. Romero se convirtió en un implacable protector de la dignidad humana, sobre todo de los más pobres; esto lo llevó a emprender una actitud de denuncia contra la violencia y sobre todo a enfrentar cara a cara los regímenes del mal. Nunca nadie pudo sobornar sus intenciones, ni mucho menos desmentir sus denuncias porque estaban basadas en preceptos de justicia y verdad. Sus homilías se convirtieron en una cita obligatoria de todo el país cada domingo. Desde el púlpito iluminaba a la luz del Evangelio los acontecimientos del país y ofrecía rayos de esperanza para cambiar esa estructura de terror.

A raíz de su actitud de denuncia, Monseñor Romero comenzó a sufrir una campaña extremadamente agobiante contra su ministerio arzobispal, su opción pastoral y su personalidad misma, cotidianamente eran publicados editoriales, campos pagados, anónimos, etc., donde se insultaba, calumniaba, y más seriamente se amenazaba la integridad física de Monseñor.

Su fidelidad insobornable al evangelio le llevó a una muerte martirial el 24 de Marzo de 1980. Su muerte sancionó para siempre su vida conforme al Evangelio, con la renuncia total de sí mismo y su entrega a la causa de la cruz, con el Espíritu de las bienaventuranzas.


viernes, 26 de junio de 2009

Vidas y Testimonios hoy: (Carlos Mugica)

Como anda agente, espero que bien, hoy estoy subiendo a la pagina pequeña biografía de personajes que no conocemos mucho porque no nos enseñaron o porque fueron callados, son personas que dieron la vida por el otro, en especial por aquel débil, son aquellas personas que se cansaron de ver la injusticia social y proclamaron sus derechos. Lamentablemente como pasa en todos los pueblos fueron callados de la forma más trágica, pero esta forma de dio vida y no pudieron hacerlos callar. Son personas que dieron sus vidas por el otro, y no lo hicieron con armas, sino actuando y denunciando las injusticias que se cometían en sus épocas y hoy sigue pasando.

Bueno les dejo esto para que se inquieten y sigan buscando sus escritos, charlas, etc…


Carlos Mugica


11 de

Mayo de 1974

Argentina

Sacerdote, mártir del pueblo de las «villas miseria» en Argentina. Carlos pertenecía a las familias de la clase alta argentina; ya en el seminario empezó a trabajar con sectores populares y estos lo convirtieron al Evangelio, especialmente cuando se descubrió «en la otra vereda», luego que la oligarquía derrocó a Perón (1955). Trabajó activamente en las villas miseria de Buenos Aires, y tuvo gran participación en los medios de comunicación. Fue frecuentemente amenazado. Cuando estalló una bomba en su casa dijo: «Nada ni nadie me impedirá servir a Cristo y a su Iglesia, luchando junto a los pobres por su liberación. Si el Señor me concede el privilegio que no merezco de perder la vida en esta empresa, estoy a su disposición». Restablecida la democracia en Argentina se opuso tenazmente a los grupos armados de izquierda y de derecha y fue criticado por ambos. Al terminar la misa fue ametrallado y todos

los indicios señalan que la responsable fue la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina). Antes de morir dijo a una enfermera: «Ahora, más que nunca, voy a estar junto al pueblo».

sábado, 14 de marzo de 2009

Estamos en la Cuaresma y me pareció interesante ir empaparnos de lo que paso hace 2000 años atrás a través de diferentes escritos de teólogos y biblistas que nos muestra una mirada quizás para muchos lectores de esta página diferente a lo que están acostumbrado a leer o a escuchar. Pero considero este texto valido, más real por lo que pasaba en la época y nos muestra a Jesús más humano como debería ser siempre.
Que le ayude para pensar y meditar en este tiempo….


La crisis del Hijo del Hombre


La interpretación teológica de la muerte de Jesús en la cruz, como sacrificio por nuestros pecados, nos hace olvidar demasiado apresuradamente los reales motivos históricos que lo llevaron al tribunal religioso y político y finalmente al asesinato en la cruz. Cristo no fue simplemente la dulce y mansa figura de Nazaret. Fue alguien que usó palabras duras, no rehuyó polémicas y para defender la sacralidad del templo, usó también la violencia física. El contexto de su vida, como las investigaciones recientes han mostrado, es común al de los campesinos y artesanos mediterráneos, que vivían una resistencia radical pero no violenta contra el desarrollo urbano de Herodes Antipas y el comercialismo rural de Roma, impuesto en la Baja Galilea —tierra de Jesús— y que empobrecía a toda la población. Predicó un mensaje que supuso una crisis radical para la situación política y religiosa de la época. Anunció el Reino de Dios en oposición al reino de César y, en vez de la ley, el amor.


El Reino de Dios presenta dos dimensiones, una política y otra religiosa. La política, se oponía al Reino de César en Roma, que se entendía hijo de Dios, Dios y Dios de Dios, los mismos títulos que los cristianos van a atribuir más tarde a Jesús. Tal atribución a Jesús era intolerable para un judío piadoso y un crimen de lesa majestad para un romano. La otra dimensión, la religiosa, se llamaba apocalíptica y significaba que entre las perversidades del mundo se esperaba la intervención de Dios y la inauguración de un Reino de justicia y de paz. Jesús se afilia a esta corriente. Con una diferencia solamente: el Reino es un proceso que apenas ha comenzado, y se va se realizando a medida que las personas cambian sus mentes y sus corazones. Sólo al término de la historia ocurrirá el gran cambio, con un nuevo cielo y una nueva Tierra. Esa eutopía (realidad buena), no la Iglesia, es el proyecto fundamental de Jesús. Él se entiende como aquel que en nombre de Dios va a acelerar semejante proceso.


Esta concepción de Reino puso en crisis a los distintos actores sociales, los publicanos y saduceos, aliados de los romanos, la clase sacerdotal, los guerrilleros zelotas y, principalmente, los fariseos. Éstos son los opositores principales del Hijo del Hombre, pues en vez del amor predicaban la rigidez de la ley; en lugar de un Dios bueno, «Papá» (Abba), un Juez severo. Para Jesús, Dios es un Padre con características de madre misericordiosa.


Jesús hace de esta comprensión el centro de su mensaje. Entiende todo poder como mero servicio. Rechaza las jerarquías porque todos somos hermanos y hermanas, sin maestros ni padres. La crisis que suscitó, llevó a decretar su muerte en la cruz. Jesús entró en una aguda crisis personal, llamada por los estudiosos «la crisis de Galilea». Se siente abandonado por sus seguidores, vislumbra en el horizonte una muerte violenta, como la de los profetas. La tentación del monte Getsemaní alcanza el paroxismo: «Padre aparta de mí este cáliz». Pero también el propósito de soportar todo y de llevar su compromiso hasta el fin. En la cruz grita casi desesperado: «Dios mío, ¿por qué me has abandonado?». Aun así continúa llamándolo «Dios mío». La Epístola a los Hebreos afirma: «entre clamores y lágrimas suplicó a Aquel que lo podía salvar de la muerte». Versiones críticas antiguas dicen «y no fue atendido... a pesar de ser Hijo de Dios tuvo que aprender a obedecer por medio de sufrimientos» (5,7-8).


Su última palabra fue «Padre en tus manos entrego mi espíritu», expresión suprema de una confianza ilimitada. De hecho, Jesús es presentado como el prototipo de persona humana que soportó hasta el fin el fracaso del proyecto de vida, creyendo en un sentido radical incluso dentro del absurdo existencial. La resurrección mostró el acierto de tal actitud. Fue la base para proclamarlo más tarde como Hijo de Dios y Dios encarnado.

martes, 17 de febrero de 2009

Exp. Montagne 2009

Ansiedad, nerviosismo, temores… son algunas sensaciones que se puede percibir cuando caminas a algo que no nos es conocido, también hay energía, constancia y mucha pero muchas ganas de ganarle al temor de lo que pasara en esta experiencia nueva que aparece ante mis ojos. Cuando nos acercábamos a la comunidad del Tigre, donde sería nuestra experiencia Montagne surgían estas cosas en mi cabezas,… en la ruta entrando ya donde íbamos a estar veía las casas, personas que caminaban o estaban sentadas afuera me hacía pensar todo los dones que podíamos desplegar, todo el bien que podíamos hacer con solo estar presente, jugar y regalarles sonrisa a estos niños, plagado de pobreza y violencia. Y al fin llegamos un poco tarde de lo pensado, pero llegamos comenzamos a bajar las cosas nos instalamos, vimos las aulas que teníamos que pintar y comenzar el cálculo para las pintura, ja, le pifiamos un poco pero rápidamente compramos lo que nos faltaba. Así comenzó nuestro labor de pintura y quedo realmente bien, digamos que nuestras expectativa fueron lograda, realmente quedaron dos aulas totalmente nuevas, además las chicas realizaron algunos detalles más para que quedara aun mejor el aula. Pero también a la tarde teníamos nuestro encuentro con los niños, atreves del juegos, dibujar, pintar, etc… fueron momentos donde nosotros compartíamos con los niños del barrio, un aliento de frescura , podemos decir, un espacio donde para muchos de ellos ese día hay carisias, comprensión, hay alguien desconocido para ellos que le da afecto y los quiere, quizás fueron entre dos y tres horas donde se sentían queridos y no agredidos, no tenían que responder a la agresión sino al cariño que le daban y ellos lo supieron devolver con abrazos, carisias y dibujitos que nos hacían. Y como siempre vimos la multiplicación de los niños que nos venían a ver y jugar comenzamos con 35 chicos, al otro día eran 46, al otro ya eran 58 y en el ultimo día llegaron a ser 74 niños. Desde 2 hasta hubo chicos de 16 años que venían a jugar al futbol y compartíamos charlas con ellos. Siempre hay dificultades, siempre hay miedos, siempre se corre riesgos, podemos sacar muchas conclusiones con lo que vivimos, pero veo una cosa clara nos animamos a vivir el sueño de Marcelino y ya hoy no podemos ver de lado lo que vivimos, sentimos y compartimos estos días. No quiero ser más largo así que simplemente decir, que fue una experiencia muy buena mejor dicho excelente, con los por menores pequeños que tuvimos, y lo más lindo es la vida comunitaria que hicimos, el poder compartir todo y hasta los trabajos de limpieza, comida y la oración… solamente gracias por compartir y animarse a dar a aquellos que no tienen nada. Les dejo una frase que me gusto y que es de un Loco que se animo a gritar aquellas cosas que la Iglesia y la sociedad callaba: "El Reino está ya misteriosamente presente en nuestra tierra; cuando venga el Señor, se consumará su perfección". Ésta es la esperanza que nos alienta a los cristianos. Sabemos que todo esfuerzo por mejorar una sociedad, sobre todo cuando está tan metida esa injusticia y el pecado, es un esfuerzo que Dios bendice, que Dios quiere, que Dios nos exige. (Monseñor Oscar Romero) Hno. Max o (massi)































miércoles, 5 de noviembre de 2008

seguimos caminando

Seguimos caminando

Hola a todos como hace rato que no escribo hoy les voy a mostrar un par de cosas sobre el proyecto la casita con los chicos de primer año de poli. Simplemente les muestro algunas fotos de todos los chicos que participaron y un video de la murga que ellos tiene, que hoy nos quedamos un rato a verla y participaron en el baile los chicos simplemente miren y bueno espero sus comentarios.

Bueno el sonido no es muy bueno recuerden que es la cámara que llevo siempre no es muy buena pero hace algo jajajaja
Espero que les guste. Saludos a todos.



















el video de la murga, (tengo dos partes más pero para mas adelante)



miércoles, 22 de octubre de 2008

EL CACUY

· Hola les dejó esta leyenda, esta buena, me la contaron hace mucho y cuando la leí hace poco me pareció buena ponerla para también leer un poco aquellas cosas que tiene nuestra rica cultura aborigen. Se que es un poco larga espero que la lean y la disfruten...


LEYENDA QUICHUA

El Cacuy


Sonko y Huasca eran hermanos. Habían quedado huérfanos hacía muchos años, y desde entonces vivían solos en la selva, habitando el rancho que fuera de sus padres. Sonko era el menor.

Alto, fornido y muy trabajador, poseía un corazón tierno, cuyo cariño se volcaba en su hermana, a quien quería como a la madre que perdiera siendo niño. Pero Huasca no retribuía ese afecto. Por el contrario, siempre se mostraba agresiva con el buen hermano, disputaba con él, lo maltrataba y le hacía padecer en toda ocasión la perversidad que la dominaba. A pesar de ello, Sonko seguía profesando un profundo cariño a esta hermana cruel. Tanto la quería, que al ver los jugosos frutos maduros, sólo tenía un pensamiento: recogerlos para Huasca. Así lo hizo ese día. De vuelta al rancho, cortó los más dulces y sabrosos, los depositó en un canastillo de fibras de yuchán, que él mismo fabricara, y feliz y contento con el tesoro obtenido, corrió hasta su choza a fin de entregarlos a la ingrata.

Mientras corría, pensaba: "¡Qué contenta se pondrá Huasca! Ella habrá preparado la comida para mi almuerzo, pero yo, en cambio, le regalaré estas hermosas chirimoyas y estas sabrosas algarrobas. ¡Mi hermana es tan golosa! ¡Si su corazón fuera más dulce conmigo! Porque con los demás es muy buena... y es cariñosa... Sólo conmigo es brusca y es mala." Se detuvo un momento, para comprobar que las frutas no sufrían con la carrera, y continuó sus reflexiones: "¿Por qué Huasca se mostrará tan dura conmigo? Pero... ¡no importa! Yo conseguiré que me quiera. Con mi cariño lograré el de ella." Ilusionado por su fe llegó a la choza. Al lado de ésta había un telar rústico, con una manta de vivos colores empezada.

Ello le demostró que Huasca había estado trabajando. Una canción muy suave le llegó desde el interior del rancho. Era su hermana que cantaba. Alentado y gozoso, al pensar en el regalo que le traía, llamó con voz dulce: -¡Huasca!... ¡Huasca!... ¡Hermanita!... Una linda doncella de piel cobriza apareció en la puerta de la choza. La canción se había apagado en sus labios, y una mirada hosca, cargada de rencor, acompañó a sus palabras. Dirigiéndose a su hermano, le respondió en el más brusco de los tonos: -¡Qué quieres! Sonko sufrió un desencanto. Le pareció que su corazón se achicaba y le dolía al sentir el desprecio de la perversa doncella. Sin embargo resistió el dolor y nada dijo. Él se había prometido conquistar el afecto de su hermana y no abandonaría la empresa al primer contratiempo.

Con suave voz y tierna expresión, le dijo: -Mira, golosa, mira lo que he traído para ti.

Al mismo tiempo abrió la cesta cargada de apetitosos frutos, y al verlos, la mala hermana sólo supo exclamar: -¡Chirimoyas y algarrobas! ¡Cómo me gustan! Sin una frase de agradecimiento al pobre muchacho, le arrebató la canastilla y entró en el rancho.
El hermano la siguió. No agregó una sola palabra y se sentó dispuesto a almorzar: En una vasija de barro, la mazamorra se cocinaba al fuego. Tomó un "puco", y ya iba a llenarlo con el sabroso alimento, cuando su hermana lo detuvo dándole un manotón, al tiempo que le gritaba airada: -¡Deja eso! ¿O crees que yo cocino para ti? ¡Poca comodidad sería! ¡Pasar la mañana fuera y volver cuando ya está todo hecho! ¡Cuando no hay más que estirar la mano para servirse! Y, dominante, agregó: -¡Retírate turay! ¡Cacuy turay! Pero... Huasca... Yo también he trabajado.

He estado recogiendo miel de lechiguana y labrando la tierra pra sembrar... Y ¿quien si no yo cuida nuestra majadita de cabras?

Con el tono más humilde continuó: -Anda, sé razonable... Sírveme un poco de mazamorra y dame un trozo de patay... -¡Ya he dicho que no! Si quieres comer, tú te lo has de preparar. ¡Esto es mío! ¡Cacuy turay! ¡Cacuy turay! -Dame entonces unas chirimoyas de las que traje... -imploró el muchacho. -Ni una. Para mí dijiste que eran y yo las comeré -terminó inflexible Huasca. Triste la miró Sonko. Sus ojos brillaron colmados de lágrimas; pero nada respondió. Cabizbajo salió del rancho. ¿Cómo era posible que su hermana le negara una porción de mazamorra o un trozo de patay cuando él trataba siempre de complacerla? ¿Por qué sería así su hermana? ¿Qué podría hacer él para corregirla? Sus esperanzas de dulcificar el corazón de la perversa iban perdiendo fuerza. Se sentía incapaz de continuar. Sin embargo, haría una última tentativa. Ese día lo pasó vagando por el bosque y alimentándose con frutas silvestres. Entrada la noche, volvió al rancho y se acostó. Una idea fija le impedía conciliar el sueño: cómo lograr el afecto de su hermana. Por fin, el cansancio lo venció y se quedó dormido. A la mañana siguiente, muy temprano, volvió a salir de la choza.

Llevaba la intención de conseguir, para su hermana, algo extraordinario, algo que le agradara mucho... Sonko pensaba: "Tal vez así, con una dedicación y un deseo de complacerla cada vez mayores, llegará un día en que Huasca corresponderá a este hondo cariño que por ella siento. ¡Qué felices seremos entonces!" Levantó sus ojos al cielo y, como si hablara con alguien, continuó: "Viviremos unidos por un afecto profundo y nuestros padres nos bendecirán desde la estrella donde están ahora..." A su paso, un ave asustada levantó el vuelo. Tan preocupado iba, que apenas prestó atención a este hecho. Tampoco oía el coro de los pájaros que a esa hora era una gloria. Persistía en su mente la misma idea: merecer el cariño de su hermana. De pronto, un fruto hermoso llamó su atención. Su color, su brillo y su tamaño lo hacían resaltar entre todos los otros. ¡Ése sería el regalo para su hermana! Pero, ¡qué alto estaba! Le costaría alcanzarlo... Mas, ¿qué importaban las dificultades cuando el premio iba a ser tan maravilloso? Y ya no pensó más. Aunque los riesgos eran muchos, lo alcanzaría. Con la agilidad de un muchacho acostumbrado a trepar árboles y a escalar montañas, Sonko apoyó en una rama baja sus pies calzados con ojotas, y ayudándose con manos, brazos y piernas fue subiendo... subiendo... Las espinas y las ramas secas arañaban su piel y desgarraban sus ropas. Pero nada importaba. Lo esencial era llegar hasta el hermoso fruto que se ofrecía allá en lo alto. Continuaba entusiasmado la ascención, cuando lanzó un grito. Una enorme espina se había clavado en su carne. El dolor que le producía era tan intenso que no le permitía sostenerse con la mano herida. Trato de arrancarse la espina, pero fue en vano. La mano comenzó a hincharse y a tomar un feo color morado. Debía darse por vencido y abandonar la empresa. Resuelto ya, comenzó a descender. Una vez en tierra, observó la herida con detención. En un último esfuerzo, arrancó la espina, y la sangre brotó de la lastimadura. Se sintió desfallecer. Su cabeza ardía y tenía la garganta seca. Con las fuerzas y la desesperación que le prestaba su estado, corrió a la casa. Su hermana sabía preparar un bálsamo con las hojas y las flores del molle... Ella lo curaría y le daría de beber... Ya le faltaba poco... Un último esfuerzo y llegaría a su rancho. De lejos divisó a Huasca trabajando en el telar. Cuando estuvo delante, le suplicó: -¡Huasca, por favor! Quise traerte un fruto hermoso que vi en el bosque, y cuando ya creía alcanzarlo, una espina que se clavó en mi mano me impidió lograr mi deseo. Huasca, hermanita, ¡sufro mucho y tengo sed! ¡Alcánzame un poco de agua! La hermana se levantó de inmediato. Lo tomó de un brazo y lo ayudó a sentarse. -¡Oh!. turay... ¡Cómo tienes la mano! Yo te la curaré y traeré agua y miel para apagar tu sed. Así diciendo, corrió al interior del rancho, y llevando en sus manos un cántaro de barro, fue a una vertiente cercana para llenarlo con agua fresca. Sonko creía soñar. Mentira le parecía la dedicación de la hermana. Llegaó a bendecir la espina que, al herirlo, le había permitido gozar del cariño y de los cuidados de su querida Huasca. Corriendo volvió la doncella. Con la carrera el agua que llenaba el cántaro saltaba y caía al suelo salpicando sus piernas desnudas. Entró al rancho para buscar un "puco" con miel. Con ambas manos ocupadas se presentó ante Sonko. La ansiedad y el reconocimiento se pintaron en el rostro del hermano.
Un dulce bienestar lo invadió al oír que Huasca le decía con dulzura: -¡Pobre turay! Hermanito..., ¿sufres? ¿Tienes sed? Aquí hay yacu-chiri y miel en abundancia, ¿las ves? Hizo una pausa, y cambiando de expresión y con la voz ruda de otras veces, agregó: -¡Pero no son para ti! ¡Prefiero dárselos a la tierra! Y al tiempo que, ante los ojos azorados del muchacho, volcaba el contenido de las dos vasijas, lanzando una carcajada estridente y burlona, continuó: -¡Anda tú!... ¡Anda a la vertiente, que allí el agua sobra!... ¡Allí podrás tomar toda la que quieras! Esto bastó para que el cariño que sentía el muchacho se trocara en un odio intenso contra la perversa hermana. Un sentimiento de venganza nació en él, tan profundo y persistente, que ya no lo abandonó. Arrastrándose casi, llegó a la vertiente. Se hechó en el suelo y con avidez bebió el líquido fresco. Sumergió en el agua la mano herida y se sintió mejor. Un suave sopor lo invadió y a la sombra de un árbol corpulento se quedó dormido. Cuando despertó, el sol se escondía tras los cerros vecinos. Se levantó y caminó unos pasos. El dolor de la herida persistía. Decidió ver a la curandera para pedirle algo que aliviara su mal. Y echó a andar en dirección a lo de la "médica".
El canto de los pájaros no se oía ya. Los rumores de la selva se habían apagado. Una estrella lejana brilló en el cielo. La media luz del crepúsculo, con reflejos rojos de incendio, iluminaba la paz de la tierra. Sólo en el alma del pobre turay rugía, como una tormenta, la venganza. Con conocimientos de hierbas y emplastos, el muchacho curó. A los pocos días estuvo completamente bien. ¡Cómo había cambiado Sonko! La mirada, antes tierna, era ahora hosca y dura. Su voz había perdido la dulzura de otros días. Callado y taciturno, continuaba preparando sus planes. Un día, de vuelta del valle, a donde llevara la majadita de cabras, se dirigió muy resuelto al rancho. Iba a poner en práctica su idea de venganza.
Fingiendo sentimientos que ya no sentía, y con la misma voz de pasados días, llamó a su hermana: -¡Huasca!... ¡Hermanita! He encontrado para ti algo que te va a dar un gran placer, golosa. -¿Qué es, turay? -Una colmena. Si te animas y me acompañas, toda la miel será para ti. La recogeremos y en varias vasijas la traeremos a casa. ¿Me acompañas? -¡Sí! ¿Sí! En seguida. Ya lo creo que te acompañaré a buscar miel. ¡Si se me hace agua la boca! -No olvides de llevar un poncho para envolverte la cabeza. Ya sabes que las abejas no abandonan de buen grado la colmena y te picarían sin piedad. Muy preparados se fueron los dos hermanos. Caminaron entre plantas hermosas de grandes hojas y perfumadas flores. Los piquillines y los mistoles les ofrecían sus frutos dulces. La puya-puya les brindaba sus flores blancas y fragantes. La exuberante vegetación de la selva era allí un maravilloso espectáculo. Al llegar a un claro del bosque, el hermano se detuvo. -Aquí es -le dijo-. Envuélvete la cabeza con el poncho, defendiendo tu cara de las picaduras de las abejas. ¿Ves ese árbol tan alto? En la cima está la colmena. ¿Te animas a subir? -Ya lo creo. Tú me guiarás, pues yo no veré muy bien con mis ojos cubiertos con el poncho. -No tengas cuidado. Yo te conduciré -la conformó su hermano.
Con mucho trabajo fueron subiendo al árbol que era el de mayor tamaño del lugar. Una vez que hubo instalado a la hermana, sentada en una horqueta, en lo más alto de la copa, Sonko, fingiendo acercarse a la colmena, sacó de su cintura un hacha y comenzó a descender cortando las ramas que abandonaba. Así dejó el tronco liso y sin puntos de apoyo para que no pudiera bajar la infeliz Huasca. Ella, confiada y ajena a lo que sucedía, esperaba que su hermano le indicara la tarea a cumplir. Cuando Sonko llegó a tierra, se alejó del lugar dejando abandonada y sin defensa a la ingrata hermana. Pasados algunos instantes, y en vista de que no oía al muchacho, Huasca empezó a temer. Apartó el poncho de su vista, y lo que vio le hizo temer algo desagradable. Anochecía y su hermano había desaparecido. Lo llamó, primero tranquila, pero al no obtener respuesta, el miedo la dominó.
Con tono quejumbroso y desesperado, que era un lamento, gritó: -¡Turay! ¡Turay! Pero el hermano no apareció. Con gran sorpresa de su parte, sintió que sus miembros se endurecían, que toda ella cambiaba de forma y su cuerpo se cubría de plumas. En pocos instantes quedó convertida en un ave cuyo grito lastimero se oía en la quietud de la hora. -¡Turay! ¡Turay! Y como recordando la orden que le daba de continuo, repetía: -¡Cacuy turay! ¡Cacuy turay! Desde entonces, este llamado, que es un doloroso recuerdo, un verdadero lamento, y que tal vez sea un grito de arrepentimiento, se oye al anochecer, cuando el cacuy se acuerda que fue una hermana cruel y perversa. Así llama al hermano para pedirle perdón: ¡Turay!... ¡Turay! Y vuelve a repetir como en otros días: -¡Cacuy turay!... ¡Cacuy Turay!... Los que, al anochecer, oyen el grito de esta ave, se estremecen, pues creen escuchar el grito lastimero de una persona. Tal vez es su parecido con el gemido humano.


Referencias


El cacuy es un ave nocturna. Duerme durante el día escondida en algún árbol y aparece cuando el sol se esconde. Tiene un aspecto desagradable. Su cuello, grueso y corto, sostiene una cabeza chata, en la que se destacan los ojos muy grandes y una boca enorme. Para posarse busca el extremo de las ramas secas. El color de la corteza es como el del plumaje, pardo con mezcla de negro. Estirada sobre ellas, parece una continuación de la misma rama. En esa forma trata de pasar inadvertida y fuera de la vista de los cazadores. Hace el nido en los huecos de los árboles con pequeñas ramas y recubre la parte interior con cerdas. Su canto es un grito quejumbroso y muy fuerte que se oye a gran distancia. Muchos lo confunden con el lamento de un ser humano. Esta forma de gritar: "¡ca... cuy! ¡ca... cuy!" ha originado el nombre con que la designan los pueblos de habla quichua. Los guaraníes le llaman urutaú. En la Argentina habita las zonas Norte y Nordeste. En Tucumán y Santiago del Estero se supone que su grito augura cambio de tiempo. En Catamarca se tiene la creencia de que, al gritar, anuncia la proximidad de alguna colmena.
Es un ave mágica, se lo llamó antiguamente Kakó Kokó y luego Kakuy por deformación. En Tucumán entre los Lules: Tarpuí - llox; en el Litoral: Urutaú - gueimiene; entre los Jíbaros: Aohó, y en las tribus Guaicurúes: Nabopena - ga-naga. Sus distintas formas de pronunciación se deben a las diferentes lenguas aborígenes. Su nombre científico es " Nyctibius Griseus Cornutus ".

VOCABULARIO
· Sonko: Corazón
· Huasca: Soga
· Chirimoya: Fruto del chirimoyo, de sabor muy agradable
· Algarroba: Fruto del algarrobo
· Mazamorra: Comida hecha con maíz blanco muy cocido en agua
· Patay: Pan de harina de algarroba negra
· Lechiguana: Avispita que fabrica miel
· Turay: Hermano
· Puco: Escudilla
· Cachu'y: "Haz harina"
· Cacuy turay: "Muele harina, hermano"
· Ojota: Plantilla de cuero que se asegura a los pies por medio de tiritas de cuero
· Yacu: Agua Yacu-Chiri: Agua fría

lunes, 13 de octubre de 2008

Algo que quería decir, del día "de la raza",¿?

Algo que quería decir, del día "de la raza",¿?

Hola escribo por el día que se celebro el domingo 12 de octubre, cuando era chico me decían que colón descubrió América, que colón descubrió una cultura, que trajeron el orden, la fe verdadera, etc.… Qué venían a ayudar a los barbaros que Vivian en estas tierras. Con el tiempo me empecé a preguntar cosas, y a leer, y me salió una pregunta quién era el bárbaro los Españoles o los Indígenas o indios o esclavos como aun hoy están… me pregunto siempre porque quienes acribillaban sin sentido eran los españoles, mataban y esclavizaban a los indios por el oro, solo por ello, no los consideraban personas, y aun parte de la Iglesia no toda hay que destacar esto, participaban de ello… en esos tiempos de masacres y de destrucciones de culturas hubo gente que pelearon por ellos “Los Jesuitas, Franciscanos” con exponentes a la cabezas que fueron guías para una lucha de protección, pero con ellos no se pudo mucho, sino que siempre el imperialismo gano destruyendo todo a su paso.
Hoy en día seguimos con esos maltrato, justamente en la fecha de pascua, el día que celebramos la pasión de Cristo, en el sur, eran echado una comunidad de indígenas, de sus tierras que habitaban hacía muchos años, antes que fuera invadida por los Europeos. Fueron echados a la fuerza niños, ansíanos, mujeres sin sus hogares, todo por darle esa tierra a una persona que hacia más de 50 años había comprado, pero estas tierras no eran para ser vendida, es claro que aquí no nos importa nada, nuestra nación se preocupa por llenarse sus bolsillos y no ver la gente que sufre.
Seguimos haciendo siempre lo mismo, que lamentable es nuestras actitudes con aquellas personas que vivieron desde siempre estas tierras.
Es justo hacer esto, de dejarles sin sus tierras, de festejar esta fiesta…
Decirles salvajes sabiendo que los explotaban, es decir, los trasformaban en esclavos para sacar oro, los españoles dejaban morir a los indígenas para obtener más oro. Salva baje era el imperio Azteca que les brindo las mano tendida a los españoles y ellos aprovecharon para atacar y matar, salvajes una sociedad organizada mucho mejor que los Europeos como el Imperio Inca y Azteca, deberíamos saber más de ellos y nos daríamos cuenta que muy salvajes no eran…
Simplemente dejo esto para recordar algo, que muchas veces vemos las figurita de Colón llegando a América, pero nunca vemos o pocas veces vemos la figurita de lo que hicieron los colonizadores al pueblo aborigen que me da muchas veces vergüenza ver que aun hoy seguimos haciéndoles daño sin sentido.


Cinco siglos igual
Letra y música: León Gieco


Soledad sobre ruinas, sangre en el trigorojo y amarillo, manantial del veneno escudo heridas, cinco siglos igual.
Libertad sin galope, banderas rotas soberbia y mentiras, medallas de oro y plata contra esperanza, cinco siglos igual.
En esta parte de la tierra la historia se cayó ...como se caen las piedras aun las que tocan el cielo o están cerca del sol o están cerca del sol.
Desamor desencuentro, perdón y olvido cuerpo con mineral, pueblos trabajadores infancias pobres, cinco siglos igual.
Lealtad sobre tumbas, piedra sagrada Dios no alcanzó a llorar, sueño largo del mal hijos de nadie, cinco siglos igual.
Muerte contra la vida, gloria de un pueblo desaparecido es comienzo, es final leyenda perdida, cinco siglos igual.
En esta parte de la tierra la historia se cayó como se caen las piedras aun las que tocan el cielo o estan cerca del sol o estan cerca del sol.
Es tinieblas con flores, revoluciones y aunque muchos no están, nunca nadie pensó besarte los pies, cinco siglos igual.

jueves, 9 de octubre de 2008

Comenzando una revolución de corazón

Como me conocen siempre hablando de revolución, pero este título es para marcar un nuevo pasito que estamos haciendo hoy en el colegio San José de Morón que es donde estoy yo este año.

Comenzamos un proyectito con los chicos de 1º de polimodal, salimos todos los martes a compartir la vida con otros chicos, vamos a dar clase de apoyo a chicos que participan en una asociación que funciona en morón que se llama “La casita”, por ser la primera vez que se hace esta salido hemos llegado con una buena impresión de lo que se vivió.

Simplemente como siempre hago quería hacer visible estos pequeños pasos para una revolución al corazón, pronto tendremos opiniones de cómo lo están viviendo los chicos que van a “la casita” pero bueno simplemente era para hacer presente este evento.

Como siempre dar gracias a la asociación por abrirnos la puerta, gracias a los chiquitos que rápidamente se prendieron a nuestros brazos y confiaron para que les enseñemos y a los 6 primeros adolescentes del poli que me acompañaron.
Les dejo una foto de los 6 primeros, prometo escribir y mostrar un poco mas lo que están viviendo ellos y los chicos de “la casita”.

miércoles, 1 de octubre de 2008

La mujer colibrí

Me gusto la leyenda espero que a ustedes también y le encuentren esa invitación que nos hace esta historia.


La mujer colibrí



Casi todas las culturas creen en un cielo, pero no se llega allí de cualquier manera. Hay siempre un proceso de purificación y una travesía peligrosa. En varias tribus amazónicas se cree que los muertos renacen como mariposas, unas más oscuras y pesadas, si esas personas tienen más cosas que pagar; otras más claras y leves, si están casi purificadas. Vuelan de flor en flor chupando el néctar a fin de fortalecerse para la travesía.
En cierta ocasión, estando yo por aquellos parajes amazónicos, un cacique me contó el siguiente mito, que es una historia verdadera porque habla de una verdad real.
Una joven india, esbelta y hermosa, llamada Coaciaba, acababa de perder a su marido, un valiente guerrero, muerto por la flecha enemiga. Con su hijita Guanambi paseaba triste por la orilla del río, observando las mariposas, sabiendo que en alguna de ellas estaba su marido. Pero su saudade era tanta que acabó muriendo. Guanambi, la hijita, quedó totalmente sola. Inconsolable, lloraba mucho, especialmente a la hora en que su madre solía llevarla a pasear. Todos los días visitaba el túmulo de su madre. Ya no quería vivir. Pedía a los espíritus buenos que viniesen a buscarla y la llevasen a donde estuviera su madre. De tanta tristeza, fue enflaqueciendo, hasta que al final murió también. Los miembros de la tribu se entristecieron mucho.
Como quería estar junto a su madre, los espíritus no dejaron que se volviera mariposa; hicieron que se quedase dentro de una flor lila, cerca del túmulo de su madre. La madre renació en una hermosa y suave mariposa, y revoloteaba por allí de flor en flor, acumulando néctar para la gran travesía rumbo al cielo.
Cierto día al atardecer, mariposeando de flor en flor, se acabó posando sobre una linda flor lila. Al chupar el néctar oyó un gemido triste. Su corazón se estremeció. Reconoció dentro de la flor la voz de su hijita querida. ¿Cómo podía estar aprisionada allí dentro? Se rehizo de la emoción y susurró: «Hijita querida, mamá está aquí contigo. Tranquilízate, voy a liberarte para que volemos juntas al cielo».
Pero ¿cómo abrir los pétalos si era una mariposa levísima? Se recogió en una hoja y suplicó entre lágrimas: «Espíritus bienhechores y queridos ancianos, os imploro, por amor a mi marido, valiente guerrero que murió luchando por los parientes, y por compasión para con mi hijita, transfórmenme en un pajarillo veloz dotado de un pico puntiagudo para romper la flor lila y liberar a mi querida hijita, Guanambi».
Tanta fue la compasión despertada que el Espíritu creador y los ancianos atendieron sin tardanza su súplica. La transformaron en un colibrí que inmediatamente se suspendió en vuelo sobre la flor lila. Con voz llena de ternura susurró: «Hijita, soy yo, tu madre. No te asustes. Fui transformada en un colibrí para liberarte».
Con el pico puntiagudo fue quitando con sumo cuidado pétalo por pétalo hasta liberar el corazón de la flor. Allí estaba su hijita sonriente, tendiendo los bracitos hacia su madre. Abrazadas y levísimas, volaron alto, cada vez más alto, hasta llegar juntas al cielo.
Desde entonces, en la tribu, siempre que muere un niño huérfano, cubren su cuerpecito con flores lila, como si estuviese dentro de una gran flor, con la seguridad de que su madre, en forma de colibrí, vendrá a liberarlo para llevarlo al cielo.


Leonardo Boff

lunes, 22 de septiembre de 2008

fotos del sábado a la mañana

Hola como ven estoy muy activo con el blog, la verdad es que como estuve nuevamente en el barrio quería poner algo más sobre el ya que es lindo compartir la experiencia que tenemos con los chicos a través de las fotos, las alegrías y las ganas de trabajar. Más allá de que cuesta que los chicos trabajen y se logren tranquilizarse para hacer las tareas y las actividades practicas que hacemos para ellos. Creo que conforta y da mucha alegría lo que se hacen y es lindo y bueno aquellos gestos que ellos nos regalan, abrazo, un beso y eso de venir corriendo para abrazarnos ja. Bueno sin más mas fotos de este sábado de la cámara mía y de coní






























Por último y pedido de las chicas realice una filmación sobre una danza muy peculiar, jajaja, bueno la canción que quisieron interpretar era “a decir que si” de casi ángel. Le salió muy bien jejejeje. Jime y flor como les prometí le subo al blog el video:






Les dejo sin decir más que gracias por ayudar a seguir construyendo un sueño a estos chicos, de la onda que le ponen y las ganas que le ponen, la disposición de levantarse temprano, de gastar su tiempo de descanso de un sábado a la mañana a estar con ellos y de tener que aguantarme. Gracias por acompañarme a esta locura que les propuse hace un tiempo.
h. max

sábado, 20 de septiembre de 2008

casa de Cartón (voces inocentes)

Es sacada de la película voces inocente, hace tiempo que la había visto y en la conversación con un profesor la recordé, por eso la conseguí, y en esa película estaba esta canción que me gusto mucho en el video solo esta una parte de la canción es fácil de conseguir por intertent en el are con poner “casa de cartón” aparecerán muchas versiones diferentes la recomiendo que la escuchen

Casas De Cartón (la letra)


Que triste se olle la lluvia

en los techos de cartón

que triste vive mi gente

en las casas de cartón

Viene bajando el obrero

casi arrastrando sus pasos

por el peso del sufrir

mira que es mucho sufrir

mira que pesa el sufrir

Arriba deja la mujer preñada

abajo esta la ciudad y se pierde en su maraña

Hoy es lo mismo de ayer

es un mundo sin mañana

Que triste se olle la lluvia

en los techos de cartón

que triste vive mi gente

en las casas de cartón

Niños color de mi tierra

con sus mismas cicatrices

millonarios de lombrices

y por eso que tristes viven los niños

en las casas de cartón

Que triste se olle la lluvia

en los techos de cartón

que triste vive mi gente en las casas de cartón

Usted no lo va a creer

pero hay escuelas de perros

y les dan educación

pa que no muerdan los diarios

pero el patrón hace años

muchos años que esta mordiendo al obrero

Que triste se olle la lluvia

en los techos de cartón

que lejos pasa una esperanza

en las casas de cartón

martes, 16 de septiembre de 2008

Regreso al barrio

Comenzamos como siempre con la caminata al pre metro (para muchos que pregunta que es el pre metro, sería como una extensión del subte pero al aire libre, je, eso significa que es eléctrico, es solo un vagón, es piola, y digo extensión porque el recorrido termina uniéndolo al subte…




Una imagen de este artefacto (es una foto vieja)









Como siempre en el viaje hablando y pasando el tiempo…. Bue no hay mucho que decir en el viaje…




Preparándoles ejercicios eran de matemática







Apoyo con los chiquito de jardín, en este día eran unos cuantos, aquí la foto recién comenzaban






Haciendo las tareas (m....)



me pesco cuando le estaba sacando una foto, jajajaj




Como siempre Elías dando vueltas


Aquí esta lo emociónate dando clases y preparando a los chicos, sacando duda, practicando los ejercicios, etc… (Yo no salgo pero esta vez estuve enseñando mate, pero como soy el fotógrafo no salgo)



Después del estudio nos quedamos un ratito para jugar y divirtiendo, hacemos de todo como lo tradicional caballito, la pelota, etc…





Pero ah todo esto hay cosas que trascurren, preguntas que nos llama la atención, desde la inocencia niñez y el comprende el concepto de las cosas. Estas preguntas que nos dejan son saber que responder o que nos dejan anonadado, sí, como siempre podemos zafar o dar una respuesta que ayude o que podamos controlar, bue sin vuelta que preguntita que hizo Brenda jajaja…. Dani y Jime cómo quedaron? Jajaja broma.

Como siempre me despido cordialmente
h. max